¿Cuántas veces entra en juego la frustración en tu día a día? ¿Sientes que te supera? Primero veamos cómo definimos frustación.

¿Qué es la frustración?

La frustración es el sentimiento generado debido a no haber logrado satisfacer un deseo planteado o cuando no se cumplen nuestras expectativas. Por ejemplo, pensaba ir al concierto de mi grupo favorito pero han cancelado el concierto y me siento frustrado por ello ya que mi expectativa no ha sido cumplida.

La frustración es otra emoción que está presente en nosotros como humanos que somos. La diferencia estará en un buen o no buen manejo de la misma. Cuando somos pequeños la toleracia a la frustración es muy baja, pero con el tiempo vamos aumentando la misma.

Cuando hablamos del trabajo con la frustación, hacemos referencia al trabajo con el aumento a la toleracia a la frustación. De esta manera evitamos que las reacciones que siguen la misma como pueden ser ser el enfado, la tristeza o el miedo. De este manera, podemos enfocarnos mejor en la situación y ponernos de nuevo en marcha para buscar una solución.

Baja tolerancia a la frustración

Las personas que tienen baja tolerancia a la frustración suele tener reacciones emocionales muy intensas en respuesta a situaciones en las que no se consigue lo que se espera o desea. Si seguimos con el ejemplo anterior, ante la cancelación del concierto, una persona podría tener comportamientos hostiles centrados en el malestar y no en las posibles soluciones como podría ser ver el concierto en otro lugar o esperarar la nueva fecha de concierto.
Además, si nuestra tolerancia a la frustración es baja, ante cualquier situación donde no se consiga lo esperado podría responder con enfado y prometerse a sí misma que nunca más ayudará a la persona a la que pidió ayuda; con tristeza, pensando que nadie la ayuda porque no es importante para los demás; o con miedo o ansiedad pensando que por sí misma nunca podrá terminar el proyecto a tiempo.

Este tipo de respuestas son desadaptativas ya que bloquean y disminuyen la motivación de la persona en la realización de su proyecto.

Consecuencias de la baja tolerancia a la frustración

Las consecuencias de la baja tolerancia a la frustración suele asociarse al abandono de proyectos debido a la incapacidad que sienten las personas a la hora de manejar la situación a la que se enfrentan. Además, puede dar lugar al enojo, generar una baja autoestima o hacer que la persona traslade esta reacción a otras situaciones en las que parezca una dificultad o que requieran un esfuerzo extra por su parte, dificultando así su capacidad de adaptación.

La baja tolerancia a la frustración se asocia normalmente con la creencia de que en esta vida todo debe ser fácil y no generarnos malestar, porque si aparece ese malestar todo será horrible e insoportable.

frustración

Manejo emocional de la frustración

RECOMENCACIONES

Es normal que no nos alegremos cuando algo no sale como deseamos y que aparezca la frustración o la decepción. Sin embargo, no por ello tenemos que castigarnos a nosotros mismos o a los demás.

  • Es importante orientarnos a la acción, proponer alternativas de actuación o reintentar conseguir de nuevo lo que deseamos y despegarnos del autocastigo. Para ello, puede ayudarnos la técnica del vecino. Consiste en imaginar qué le diríamos a nuestro vecino/amigo si se encontrarse en nuestra situación. De esta manera tomarnos un tiempo antes de analizar qué es lo que puede haber hecho que las cosas no salgan como deseábamos.

  • Desarrollar la paciencia. Muchas veces queremos conseguir algo “ya”, cuando si te paras a pensarlo no es muy realista conseguir lo deseado en tan poco tiempo. Muchas veces confundimos deseos con necesidades. Cuando vemos algo como necesario, aparece la urgencia. Párate y pregúntate, ¿Es esto una necesidad o un deseo?.

  • Ser menos exigente con uno mismo. A veces cuando no conseguimos un objetivo en el momento o de la manera que queremos, puede ayudar dividir el objetivo final en metas más pequeñas. Así la motivación, además de mantenerse, aumenta ya que nos vemos recompensados a corto plazo. Vemos más factible la posibilidad de llegar al gran objetivo y baja la frustración.

Además de estas recomendaciones siempre cuentas con la ayuda profesional, de un psicólogo o psicóloga, para trabajar el manejo de la frustración de forma individualizada. Así puedes ver las posibles razones y causas ante esa dificultad.

Desde Aliv Psicólogos Fuengirola, dejamos aquí un pequeño vídeo sobre la frustración:

Priscila Alarcón. Psicóloga Fuengirola

Si sientes que quieres trabajar tu tolerancia a la frustración, en Aliv Psicólogos Fuengirola contamos con un equipo especializado y experimentado para atenderte.

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