La muerte de un ser querido puede ser de los acontecimientos más difíciles de afrontar en nuestra vida. Afecta a adolescentes, niños y adultos. Sin embargo, ante este dolor suele ser normal dejar a los pequeños a un lado, en un intento de protegerlos, pero hablar de la muerte con niños y adolescentes es muy importante.

Muchas personas que acuden a nuestra consulta de Psicólogia, Aliv Psicólogos en Fuengirola encuentran dificultades a la hora de abordar con niños y adolescentes el tema de la muerte de una forma adecuada.

¿Cómo se lo cuento? ¿Es mejor que sepa detalles o que no sepa? ¿Deben verme llorar?

En las siguientes líneas tratamos de dar respuesta a estas preguntas y ofrecemos unas pautas sencillas que nos ayuden a afrontar esta realidad, cómo hablar de la muerte con niños y adolescentes, lo mejor posible para que desarrollen un duelo normal.

La importancia de hablar de la muerte con niños y adolescentes

Al dolor inevitable que conlleva el hecho de haber perdido a un ser querido, se une el malestar de tener que afrontar el tema con los más pequeños de la familia. Los niños y adolescentes sufren la muerte de sus seres queridos, sienten, piensan y se cuestionan gran cantidad de cosas.

Hay quienes eligen ocultar y/o no hablar del tema, lo que suele llevar a dar explicaciones confusas y erróneas de lo sucedido. Esta forma de actuar puede agravar la situación y quizás generar un duelo patológico que necesite intervención por parte de un psicólogo.

Este intento de protegerles para “ahorrarles sufrimiento”, en realidad, les quita la oportunidad de exponerse a un tema ineludible y que forma parte de la vida: la muerte. Por lo mismo es tan importante hablar de la muerte con niños y adolescentes.

Normalizar la muerte

“Aprovechar” esta oportunidad y hablar de la pérdida del ser querido y naturalizar/normalizar la muerte, les permitirá desarrollar las habilidades que necesitarán para afrontar las demás experiencias de pérdida que sufrirán y los eventos desagradables a los que deberán enfrentarse en la edad adulta.

Si evitamos palabras como “muerto”, “enfermedad terminal”, “muerte” y las sustituimos por expresiones “más amables” como “ahora es un ángel”, “se ha ido a un lugar mejor” dificultamos la comprensión de este hecho por parte de los niños al no referirnos a la muerte en términos reales.

Lo que debemos de saber y transmitir como adultos

Debemos de tener en cuenta que:

Las emociones, pensamientos y cuestiones de los niños, al igual que los nuestros, necesitan ser atendidos y escuchados.

Por ello, a la hora de hablar de la muerte con niños y adolescentes es importante que logremos transmitir las siguientes ideas:

  • El ciclo de la vida: todos los seres vivos mueren.

    Cuando se interesan por la muerte, podemos empezar explicando de una forma tranquila cómo funciona el ciclo de la vida: nacemos, crecemos, vivimos…y finalmente morimos. También podemos explicar que la mayoría de los seres vivos mueren cuando son mayores, pero a veces, también mueren siendo jóvenes si ocurren accidentes o están muy enfermas.

  • No atrasar la noticia.

    Los padres/madres o una persona cercana comunicará el mensaje. Si alquien del círculo cercano fallece, es importante dar la noticia al niño/a o adolescente para evitar que se entere por terceras personas. La madre y/o padre, de manera sosegada y en un lugar tranquilo le explicará lo ocurrido. En este momento, procurando no dar demisadas explicaciones ni detalles.

  • Expresar nuestros sentimientos y dejar que los niños se expresen libremente.

    Al hablar de la muerte con niños o adolescentes, los padres/familiares o profesionales podemos expresar nuestros sentimientos y asimismo, dejar que ellos expresen o no expresen (si no quieren) los suyos. Por nuestra parte, los adultos expresaremos lo que sentimos de manera más sosegada posible, ayudando a validar las propias emociones de los niños/adolescentes. Si la emoción predominante a la hora de comunicar la notica es de tristeza podemos coger su mano o abrazarle y decir: «Yo también estoy triste por la muerte de abuelito, le queríamos mucho».

  • Evitar crear falsas expectativas. La persona fallecida no va a volver.

    Aunque los niños más pequeños no pueden comprender que la muerte es algo irreversible, es importante evitar darle mensajes como «se ha ido de viaje» o «se ha marchado» pues crearía en ellos expectatias erróneas de un posible regreso.

  • Responder a sus cuestiones.

    La muerte crea curiosidad en los niños y cuando ocurre en alguien cercano, suelen hacer preguntas.“¿Y yo también me voy a morir?, ¿y si mamá se muere, quién me va a cuidar?, ¿qué le pasó a la abuela?, ¿qué le pasará a su cuerpo?…”. Hemos de abordar sus preguntas. Si preguntan por circunstancias de la muerte del ser querido, trataremos de explicarlas siempre tratando de no entrar en detalles innecesarios y que puedan ser especialmente dolorosos.

Para concluir sobre cómo hablar de la muerte con niños y adolescentes

  • La muerte de un ser querido es un tema especialmente delicado que produce angustia y malestar a muchos niños y adolescentes.

  • La forma de experimentarlo depende de cada persona, de su edad y de otros aspectos familiares y culturales.

  • El hecho de ser adultos no implica que necesariamente tengamos que saber cómo abordarlo con ellos, pues en muchas ocasiones, el tema también nos desborda a nosotros.

  • Trataremos de abordarlo de la mejor forma que podamos, evitando evasivas o respuestas falsas al hablar de la muerte con niños y adolescentes.

  • Y lo más importante, nos permitiremos “fallar” como seres humanos. Pediremos ayuda a un profesional de la Psicología si por algún momento sentimos que el dolor “se nos escapa de las manos”.

Miriam García. Psicóloga Infantil Fuengirola

En este artículo hemos mencionado el duelo patológico como consecuencia de un duelo que no ha podido elaborar de forma adecuada. A continuación ofrecemos una entrada de blog que profundiza en el tema.

Duelo patológico